Antonio Masip

De Las Asturias

Antonio Masip Hidalgo (1946), abogado y político socialista español, alcalde de Oviedo (1983-1991) y actualmente eurodiputado, en las listas del PSOE, organización política en la que comenzó a militar a principios de los años ochenta, tras haber sido con anterioridad activista en organizaciones izquierdistas y regionalistas «no comunistas».

Nacido en Oviedo en 1946, hijo de Valentín Masip Acevedo, alcalde de Oviedo (1957-1963), realizó sus estudios de bachillerato en el Colegio de los Dominicos de Oviedo (donde fue compañero de Gregorio Morán, Juan Luis Rodríguez-Vigil e Ignacio Gracia Noriega y otros significados representantes de la generación del cambio). Los estudios universitarios no los cursó en la Universidad de Oviedo, sino en una universidad privada católica, regentada por los padres jesuitas en Bilbao, la Universidad de Deusto, donde cursó Derecho y tres años de Ciencias Económicas. A partir de 1972 comenzó a ejercer la abogacía, vinculado particularmente, por razones familiares, al gabinete jurídico del Banco Herrero, donde siempre contó con Marcelino Arbesú como eficiente colaborador. Está casado con la doctora Eloina Fernández, y tiene dos hijos, Marco Masip (economista) y Aida Masip Fernández (licenciada en filología).

Su iniciación política comenzó en Vizcaya y se continuó en los entornos radicales de los hijos de la burguesía ovetense franquista de finales de los años sesenta, donde se vinculó al FELIPE Frente de Liberación Popular, de la mano de Ignacio Quintana Pedrós y de Juan Luis Rodríguez Vigil, quienes probaron precisamente su fidelidad encomendándole advertir personalmente a Juan Cueto Alas, en su casa de la calle Marqués de Santa Cruz de Oviedo, de que aunque acababa de ser expulsado del FELIPE por diletante, el Frente esperaba que mantuviera suficiente espíritu revolucionario como para no delatar a la policía franquista cuanto sabía, pues de hacerlo sería juzgado por el pueblo. Esta anécdota suele ser recordada con gran jocosidad por todos ellos cuando se reúnen, una vez convertidos en significativos prohombres del entorno del Partido Socialista Obrero Español.

Su verdadera andadura política comienza cuando le llaman a dirigir la Asociación de Amigos del Sahara, organización inspirada por la socialdemocracia francesa tras la Marcha Verde organizada por Hassan II de Marruecos, aprovechando la inestabilidad producida por la enfermedad y la muerte del general Franco. Masip se dió a conocer a escala nacional a través de la Asociación de Amigos del Sahara, sobre todo a raíz de la constitución de la República Arabe Saharaui Democrática (27 de febrero de 1976), del fallecimiento del fundador de la RASD, Sayed El Uali, de las negociaciones para liberar pescadores españoles secuestrados, e incluso como abogado defensor del agente (asturiano) del Ministerio del Interior español que intentó asesinar en Argel a adalid del independentismo canario, Antonio Cubillo.

Candidato al Congreso de los Diputados por la candidatura de Unidad Regionalista, en el año 1977.

En 1982 fue llamado por Rafael Fernández para formar parte de un gobierno regional del PSOE, como Consejero de Cultura y Deportes.

En 1983 fue elegido alcalde de Oviedo y reelegido en las siguientes elecciones de 1987. En el periodo entre 1983 y 1987 compaginó el cargo de Alcalde con el de Diputado Regional.

Entre 1997 y 2003 fue Secretario General de la Agrupación Municipal Socialista de Oviedo (AMSO-PSOE), en representación de la cual es miembro del Comité Federal.

En 2004 fue elegido diputado en el Parlamento Europeo por el PSOE, cargo que ejerce en la actualidad.

Su compañero de pupitre en los Dominicos de Oviedo, el escritor y periodista Gregorio Morán ha escrito de Antonio Masip en su habitual sabatina intempestiva, publicasa en La Vanguardia el 29 de septiembre de 2007:

«El grandonismo astur es de posguerra, es heredero del franquismo y de los vencedores de la Cruzada. Pero lo impregnó todo, entre otras cosas porque los hijos de los vencedores coparon la hegemonía tanto de la derecha como de la izquierda en Asturias. Eso es lo que explica la confusión en la que estamos metidos y el arte de prestidigitación a la que buena parte de esa izquierda se está dedicando al echar la vista atrás. Quien fuera alcalde socialista de Oviedo en la transición, Antonio Masip -otro compañero de pupitre colegial- ha hecho recientemente unas declaraciones en su condición de actual eurodiputado socialista. Evocando su infancia ha recordado a su padre como "un gran orador con acento cristiano". Lo peculiar del grandonismo es la transformación de la realidad en grandilocuencia, en exceso. Decir que el alcalde de Oviedo en los años sesenta era un orador cristiano con veleidades monárquicas y casi liberales es grandonismo y desvergüenza, y hasta camelo, porque la base del grandonismo es el cuentu, que dirían en Asturias. Vamos a bajarnos de la peana y a hablar natural. El antiguo alcalde de Oviedo, don Valentín Masip, padre del actual dirigente socialista Antonio Masip, era un gran franquista, posiblemente con mucho acento cristiano, me es indiferente lo que pensara en su fuero interno. La historia de la izquierda en Oviedo, y por ampliación en Asturias, está marcada por muchas cosas, entre otras el hecho de que figuras notables de esa izquierda real y radical durante la primera transición fueran hijos de quienes dirigieron, avalaron y aplaudieron la brutal represión sobre los mineros asturianos en las huelgas de 1962 y 1964. Los hijos del alcalde de Oviedo, el del gobernador civil Marcos Peña Royo -actual presidente del Consejo Económico y Social y militante socialista tras una breve estadía en el PCE-, y del jefe de Policía, Mourenza, cuyos hijos militaron y con notable valor y audacia en el PCE desde los años sesenta, para desesperación paterna. Se podrían citar más y sobresalientes.»

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