Palacio de Peñalba
De Las Asturias
El Palacio de Peñalba es un notable ejemplo de construcción palacial urbana fechable a mediados del siglo XVIII. Se levanta sobre el solar de la antigua casa de Valdés, siendo el primer ejemplo de palacio urbano de la villa de Cangas del Narcea, donde el patio es sustituido por la escalera como elemento distribuidor. Su fachada es barroca, franqueada por dos torres; tiene balconada y un monumental escudo sobre la portada con las armas de los Cienfuegos de la Rúa-Valdés.
[editar] Descripción del Palacio de Peñalba
El palacio de Peñalba se localiza en la villa de Cangas del Narcea, capital del concejo de su mismo nombre. Está ubicado en el casco urbano-histórico, en la esquina entre la calle Díaz Tirado n.º 4 y la calle Mayor n.º 24, a la que se asoma la fachada principal, SW, del inmueble.
Levantado en el solar de la antigua casa de Valdés, es una construcción palacial urbana, fechable a mediados del siglo XVIII, y que sigue un organigrama espacial propio de las casonas-palacio urbanas de esa centuria. A comienzos del siglo XX se inicia la decadencia del inmueble, como ocurrió con muchas otras casonas asturianas, hasta llegar a la inadecuada situación que presenta en época reciente; reformada y compartimentada para satisfacer la demanda de pequeños comercios, hostelería, academia, y vivienda en estado de abandono y ruina.
Se trata de un edificio estructurado y realizado en función de la propia calle, con su fachada principal, orientada hacia la vía pública, la lateral Norte hacia una calleja perpendicular, la actual calle Díaz Tirado, abierta a fines de los años veinte y la posterior abierta a los antiguos jardines y huerta del palacio, hoy en día sustituido por un bloque de viviendas y un parque público, inaugurado en 1996.
La Planta del Palacio, de forma rectangular, carente de patio columnado y escalera monumental, se adosa en su vertiente Sur a edificación colindante y patio retranqueado, quedando el resto de las fachadas libres y abiertas a las calles y jardines citados.
Es una edificación constituida por un conjunto muy heterogéneo de volúmenes, y estructurado de la siguiente manera:
• Fachada principal barroca a la calle mayor (SW), con escudo de armas, balconadas y organizada mediante un cuerpo central de tres pisos, flanqueado por dos torres laterales de cuatro alturas.
En la segunda planta se localiza un balcón, enmarcado por pilastras cajeadas, sobre el que vuela un frontón partido. Sirve de base a un gran escudo de armas que sostienen dos angelotes y nos muestra las armas de los Cienfuegos de la Rúa- Valdés, rematado por la corona del condal de los Marcel de Peñalba.
Posee balcones volados, con antepechos de hierro forjado y sujetos por jabalcones, se abren en la primera y segunda planta de esta fachada.
• Fachada lateral a la calle Díaz Tirado (NW), con volúmenes acristalados, constituyendo galerías de 3 y 2 alturas, separadas por cuerpo intermedio de vanos abalconados, que como sabemos fue añadida en el siglo XIX.
• Fachada posterior a antiguo jardín (NE), con dos cuerpos muy diferenciados, el mayor de 3 alturas, con una composición muy modulada de balcones, y un segundo que enlaza con el lateral de 2 alturas de carácter manos palaciego y más popular estructurado mediante corredor abierto y pequeño patio inglés.
• Fachada lateral a patio y medianera de edificio contiguo (SE), constituido por 2 medianerías, correspondientes al cuerpo o fachadas principal y posterior, separadas por patio retranqueado, con poca presencia desde el parque posterior.
El palacio ha perdido su antiguo uso residencial como vivienda palaciega, habiendo sufrido diversas remodelaciones e intervenciones a lo largo de los siglos, encontrándose en la actualidad muy degradado.
Así, el palacio fue remodelado ya en el siglo XIX, datando del siglo XX el añadido de la galería de madera y cristal que presenta su fachada lateral Norte. Peor fortuna ha sufrido el interior, que ha sido totalmente compartimentado para dar cabida a toda una serie de inmuebles y locales independientes.
La fachada del palacio, si bien aún intacta, presenta un estado de abandono, habiéndose desprendido parte del revoque y enlucido que la reviste, quedando a la vista la mampostería de sus muros.
En ella aparecen anclados diferentes elementos: los canalones y bajantes, el rótulos de los distintos comercios, los tendidos de la luz y el teléfono y una farola de brazo.
Por su parte, el escudo de armas y demás elementos ornamentales de piedra de la fachada del palacio se conservan en buen estado.
De la visita del interior y de las consultas realizadas, se desprende que el peor estado de conservación se corresponde con el ala Sur del palacio, donde se ubica la vivienda abandonada, con síntomas de ruina incipiente; desprendimientos, goteras y fallos en la estructura de cubierta, etc.
En muy mal estado se encuentra también la galería que ocupa su fachada lateral, en su cuerpo bajo, que ha sido reemplazada por una mala réplica con cristales ciegos y que parece provisional.
La parte trasera del palacio acusa un total abandono, estando muy deteriorado el balcón corrido que se abre en su primer piso, la estructura de la escalera y la galería adosada a su esquina S.E, ha desaparecido recientemente.
[editar] Patrimonio Cultural de Asturias
La Consejería de Cultura del Principado concluyó en 2008 el expediente para la inclusión en el inventario del Patrimonio Cultural de Asturias del Palacio de Peñalba, de Cangas del Narcea. El pleno del Consejo del Patrimonio Cultural informó favorablemente la inclusión de este inmueble en el inventario, por considerar que éste era el grado de protección más idóneo para los valores con los que cuenta este conocido y prestigioso edificio cangués.
Anteriormente, el Principado había ordenado el cierre del expediente iniciado en 1981 por la entonces Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura para la declaración monumental a favor del palacio.
No habiendo concluido la tramitación del expediente, el 22 de mayo de 2006, el Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias informó que el nivel de protección más adecuado a los valores históricos y arquitectónicos del Palacio de Peñalba era el de su inclusión en el inventario del Patrimonio Cultural de Asturias.